sociedad interpuesta

¿Crear una Sociedad Limitada únicamente para pagar menos impuestos? Atención a las sociedades interpuestas

Crear una Sociedad Limitada (SL) puede ser una estrategia fiscal muy interesante cuando se superan ciertos niveles de beneficios. Pero ¡mucho cuidado! No todo vale. Hacienda vigila muy de cerca a las sociedades interpuestas, especialmente cuando se trata de profesionales que dan el salto desde el régimen de autónomos.

En este artículo te explicamos con claridad:

  • Cuándo puede interesarte una SL desde el punto de vista fiscal.

  • Qué es una sociedad interpuesta y por qué puede ser peligrosa.

  • Cómo evitar problemas con Hacienda si decides constituir una SL.

  • Casos prácticos y consejos como asesoría fiscal y laboral.


El atractivo fiscal de una SL

Uno de los argumentos más habituales para crear una SL es el ahorro en el Impuesto de Sociedades.

  • El tipo general es del 25%.

  • Si eres una sociedad de nueva creación, los dos primeros años con beneficios tributas al 15%.

Frente a esto, un autónomo tributa por IRPF según una escala progresiva, que puede superar el 30% a partir de ciertos niveles de beneficio.

Conclusión práctica: a partir de los 60.000 € anuales de beneficio, puede resultar interesante estudiar si conviene constituir una SL. Pero el ahorro fiscal no lo es todo… y tampoco es automático ni seguro.


¿Qué es una sociedad interpuesta?

Una sociedad interpuesta es aquella que se crea para facturar lo que en realidad realiza una persona física, sin que haya una verdadera estructura empresarial detrás.

Esto suele ocurrir cuando:

  • Una persona que prestaba servicios como autónomo profesional crea una SL.

  • Esa SL factura los mismos servicios que ya prestaba esa persona.

  • No hay empleados, local, recursos productivos ni estructura empresarial.

  • Y sobre todo, se deja dentro de la SL gran parte del beneficio, sin tributarlo en el IRPF del socio.

En este caso, Hacienda puede entender que la SL es solo una pantalla para pagar menos impuestos, y que en realidad debería tributar como si siguiera siendo autónomo.  Te dejo enlace a una nota de Agencia Tributaria respecto a este tema.


¿Qué entiende Hacienda por actividad profesional?

Se considera actividad profesional aquella que se basa principalmente en el conocimiento o cualificación personal de quien la realiza. Por ejemplo:

  • Arquitectos, abogados, médicos, diseñadores, asesores, programadores…

En cambio, se considera actividad empresarial cuando:

  • Se necesita una estructura organizada: trabajadores, oficina, medios materiales…

  • El negocio no depende exclusivamente de la intervención personal del titular.


⚠️ ¿Qué riesgos fiscales existen?

Si Hacienda detecta que hay una sociedad interpuesta, puede:

  • Regularizar los impuestos no pagados correctamente (IRPF + recargos + intereses).

  • Sancionar por uso indebido de la figura de la sociedad.

  • Imputar las rentas al socio, como si nunca se hubiera constituido la sociedad.

Este tipo de actuaciones han aumentado en los últimos años, especialmente en inspecciones a profesionales con SLs unipersonales.


✅ ¿Cómo evitar que tu SL sea considerada interpuesta?

Hacienda permite perfectamente que un profesional trabaje a través de una SL, siempre que lo haga de forma correcta y transparente. Para ello:

1. Valora tu trabajo a precio de mercado

Tu SL debe retribuirte como socio profesional por el valor real del trabajo que haces, ya sea:

  • Vía nómina (como administrador o trabajador).

  • Vía factura profesional (si estás dado de alta como autónomo).

2. Tributa al menos el 75% del beneficio en IRPF

Uno de los criterios que usa Hacienda es que al menos el 75% del beneficio neto de la sociedad vaya al socio (en forma de nómina o factura). Así se garantiza que:

  • Lo que en realidad es una renta del trabajo no quede dentro de la SL al 15%-25%.

  • Se pague el IRPF correspondiente.

3. Dota a tu SL de estructura real

Una SL es más sólida si tiene:

  • Empleados propios.

  • Local u oficina.

  • Inversión en medios o herramientas.

  • Organización empresarial más allá del socio.


Ejemplo práctico

Marta, arquitecta, trabajaba como autónoma y decidía constituir una SL para beneficiarse del tipo del 15%.

Factura exactamente lo mismo, trabaja desde su casa, no tiene empleados y no se pone nómina.

En la práctica, no hay diferencia con su etapa de autónoma, y el 100% de los beneficios se quedan en la SL.

➡️ Riesgo: Hacienda puede interpretar que se trata de una sociedad interpuesta. Tendrá que tributar ese beneficio como IRPF, con recargos e intereses.


Recomendaciones como asesoría

Como asesoría especializada en fiscalidad y sociedades, nuestra recomendación es clara:

  • Una SL no debe utilizarse solo para ahorrar impuestos.

  • Si eres profesional, asegúrate de:

    • Retribuirte correctamente.

    • Tributar una parte suficiente del beneficio vía IRPF.

    • Tener una estructura empresarial adecuada si buscas consolidar tu negocio.

Además, si quieres crecer o trabajar con clientes más grandes, una SL te puede dar más imagen de seriedad, opciones de inversión, responsabilidad limitada y mejor gestión.


Lectura relacionada

Si estás valorando si es mejor ser autónomo o constituir una SL, no te pierdas nuestro artículo comparativo con ventajas e inconvenientes reales:

Autónomo vs Sociedad Limitada: ¿qué me conviene más?


¿Quieres saber si tu caso encaja en una SL o si Hacienda podría tenerlo en el radar?
Contáctanos y te ayudamos a tomar la mejor decisión.

Pilar Comech

Pilar Comech

Asesora Fiscal

Ir al contenido